
Para aquellos editores que no deseen controlar los comentarios vertidos en la web por los vistantes. El vistante escribe en un campo de texto su comentario, que es publicado de manera inmediata. Este tipo de comentarios pueden ser eliminados por el administrado de la web.
Aquí el usuario que realiza comentarios, debe registrarse previamente, con un correo electrónico real y una contraseña. Una vez realizada el alta del usuario, el sistema le manda un correo de verificación, con un enlace que garantizará que el correo electrónico introducido es real.
Cuando los usuarios registrados envían un comentario, este queda retenido, es decir no publicado, hasta que algún responsable de la administración autoriza su publicación después de leerlo.
En un sitio en el que se realicen muchos comentarios, el sistema dispone de un algoritmo que puntúa progresivamente a los visitantes, en función de la cantidad de comentarios hecha, la frecuencia con que se hacen, y la cantidad de comentarios rechazados, de forma que, con el paso del tiempo, un visitante asiduo que incluye comentarios regularmente, llega un momento en que el sistema es capaz de valorar si pueden ser publicados directamente o han de pasar por el filtro.